Desigualdades de género, derechos sexuales y reproductivos en tiempos de pandemia

Son varias las instituciones a nivel internacional las que están alertando estos días de la importancia de incorporar el enfoque de género interseccional en la gestión y respuestas a esta catástrofe mundial.  El coronavirus no acaba con el patriarcado y si no ponemos las medidas adecuadas, esta pandemia puede suponer un gran retroceso en los derechos de mujeres y niñas. 

En ningún país del mundo las mujeres y niñas tienen los mismos derechos y oportunidades que los varones. Y en momentos de emergencia como el que estamos viviendo, las desigualdades corren el riesgo de agudizarse y los derechos alcanzados están en peligro de retroceder.

Las mujeres constituyen la mayoría del personal de atención médica de primera línea, el 70 por ciento según la Organización Mundial de la Salud, y también son las cuidadoras de primera línea en los hogares, con el coste para su salud y desarrollo que esto supone. A esto se añade el aumento de la violencia de género en una situación en la que las mujeres se ven obligadas a estar encerradas con sus agresores.  Para muchas mujeres y niños, el hogar es “un lugar de miedo, no un lugar seguro”, como manifiesta Marceline Naudi, presidenta del Grupo de Expertos del Consejo de Europa sobre Acción contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica, o Grevio (fuente: http://www.rfi.fr/en/france/20200326-coronavirus-domestic-violence-gender-perspectives).

El Fondo de Población de Naciones Unidas ha elaborado un documento con varias recomendaciones y medidas: COVID-19: Un Enfoque de Género. Proteger la salud y los derechos sexuales y reproductivos y promover la igualdad de género FNUAP .

Algunos mensajes clave que recoge:

  • La salud y los derechos sexuales y reproductivos son un importante problema de salud pública que requiere de atención particular durante las pandemias.
  • Las mujeres representan el 70 por ciento de la fuerza laboral en el sector social y de salud en el mundo y, por ello, es importante prestar atención especial a la forma en que su entorno laboral puede exponerlas a actos de discriminación, además de pensar en sus necesidades psicosociales y de salud sexual y reproductiva como personal de salud de primera línea.
  • En épocas de crisis, como sucede durante un brote, las mujeres y las niñas pueden presentar un riesgo más elevado de padecer violencia infligida por la pareja y otras formas de violencia intrafamiliar, es necesario implementar medidas específicas para su protección.
  • Es importante garantizar la continuidad de la atención para las mujeres y las niñas en edad reproductiva en caso de presentarse una interrupción o alteración severa de los servicios en las instalaciones. Es necesario hacer frente a los obstáculos y las barreras a través de acciones para facilitar el acceso de las mujeres y las niñas a los servicios, incluidos servicios de apoyo psicosocial, especialmente para aquellas objeto de violencia o que pudieran estar en riesgo de experimentar violencia durante una cuarentena.
  • Es necesario actualizar las rutas de derivación de modo que estas reflejen los cambios en las instalaciones de atención disponibles, además de informar a los prestadores de servicios y comunidades clave acerca de esas rutas modificadas.
  • Los sistemas de vigilancia y respuesta deben incluir datos desagregados por sexo, edad, género y estado de embarazo.
  • La provisión de apoyo de salud mental y psicosocial para las personas, las familias, las comunidades y el personal de salud afectados es parte fundamental de la respuesta.

VER INFORME COMPLETO AQUÍ.

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